Como la densa historia en la que se basa, GRIS es muchas cosas en una. Un puzle de plataformas tan espectacular como satisfactorio, una colección de acuarelas que cobran vida y una emotiva obra de arte digital que explora temas como la esperanza, el dolor y el triunfo de recomponer una vida después de una pérdida trágica.

Cada uno de los niveles del juego, todos exquisitamente dibujados a mano, está basado en una de las cinco etapas del duelo. A medida que averiguas cómo atravesarlos, los paisajes grises se van llenando de color.
Los áridos desiertos y los exuberantes bosques del juego esconden lecciones valiosas. Por ejemplo, en el mundo submarino, que representa la depresión, aprendes a descender a las profundidades.
A pesar de su ritmo relajante y contemplativo, GRIS está lleno de magia y sorpresas. Transfórmate en una mantarraya para navegar por laberínticas cuevas oceánicas. Vuela por el aire junto a mariposas. O convierte tu capa en un enorme bloque de piedra para resguardarte del viento. De las cenizas de tu dolor surgirán habilidades fabulosas.
En GRIS nunca mueres. Cuando te caes por un abismo o no saltas a tiempo, simplemente vuelves a subir. Y las siniestras criaturas que ves (aterradores pájaros negros y amenazantes anguilas) son meros obstáculos en tu camino.

El juego integra fantásticamente todos sus maravillosos elementos, entre ellos, la emocionante banda sonora del grupo de pop de cámara Berlinist. En uno de los niveles, la música está tan perfectamente sincronizada con la acción que puedes seguir la cadencia con tus movimientos.
No te dejes engañar por su nombre, GRIS está repleto de color. Es una experiencia inolvidable que nos recuerda cómo la alegría, la pena y la curación están muchas veces entrelazadas.