Ser detective es duro. ¿Y ser un detective deprimido y divorciado? Pues eso te convierte en una máquina de resolver crímenes de género negro en Duck Detective: Ghost Glamping. ¡Ah! Y sí, también eres un pato.
Lo que nos encanta: La calidad de la producción es impresionante. Todos los personajes tienen voces y, aunque las melodías de jazz oscuras te sumergen por completo en el ambiente de un detective con pico problemático que intenta resolver un misterio, el juego es también alegre y divertido.

Consejo rápido: El juego te permite elegir entre el modo Sleuth, que no ofrece pistas, y el modo Story, que te echa una mano. Te recomendamos que pruebes el modo Sleuth: el juego no está pensado para ser difícil y puede que te diviertas más si encuentras la solución por tu cuenta. Si te atascas o decides tomártelo con calma, puedes cambiar de modo cuando quieras.
Conoce al equipo de desarrollo: Happy Broccoli, un estudio con sede en Berlín, crea juegos centrados en los personajes.