Dicen que a la hora de buscar casa, la ubicación lo es todo. Una verdad que también es aplicable al juego de estrategia Civilization® VI.
Tu objetivo consiste en utilizar la dominación militar, el proselitismo religioso, la cultura más influyente o la ciencia de vanguardia para convertir tu pequeño asentamiento en una superpotencia mundial. Cómo lo consigas depende de ti. La clave está en que el enorme árbol que es tu civilización, debe brotar de un puñado de semillas colocadas sabiamente. Te compartimos cinco cosas a tener en cuenta cuando establezcas tu futura metrópolis.
1. Empieza poco a poco
¿Acabas de empezar con Civilization VI? Prueba escoger un mapa pequeño o muy pequeño. De esta forma podrás concentrarte en unos pocos asentamientos y familiarizarte con la mecánica que hay detrás del funcionamiento de las ciudades. Ya tendrás tiempo de meterte en mapas más grandes y partidas de duración épica.

2. No seas (demasiado) exigente
Civilization® VI sitúa a tu primer colono en un área que es mínimamente habitable. Normalmente no hacen falta más que uno o dos turnos para dar con el lugar adecuado para levantar tu primera ciudad.
Buscar un lugar rodeado de recursos y terrenos productivos es muy tentador. Pero cuanto más tiempo pases buscando, más te estarás retrasando en comparación a los adversarios que sean menos quisquillosos que tú. Tu colono podría incluso llegar a ser cazado por bárbaros sin siquiera haber encontrado un hogar. Y eso sería una pena.
3. A prueba de futuras amenazas
Asentarse cerca de alimentos y otros recursos estimula el crecimiento. Los ríos permiten que las ciudades alojen más habitantes y los recursos como los diamantes y el mármol enriquecen tu economía.
Pero mientras tu ciudad crece, sus necesidades secundarias también aumentan, así que busca más allá de tus casillas iniciales y piensa en tu siguiente paso. Las montañas, por ejemplo, son perfectas para los lugares sagrados, y las selvas tropicales sirven para disparar el desarrollo de los distritos de Campus adyacentes.

4. Navega con la corriente
Algunas civilizaciones funcionan mejor en determinados mapas. Encontrar la combinación perfecta entre tu civilización y su entorno es el primer paso hacia el éxito.
Si, por ejemplo, has elegido un mapa con mucha agua para una civilización marinera como la noruega, levantar tu primera ciudad en un terreno rodeado de tierra anularía tus habilidades especiales. Así que vale la pena que inviertas algunos turnos adicionales buscando una localización costera para plantar tus raíces.
5. Escoge con sabiduría
Cuando tu primera ciudad esté establecida, llegará el momento de decidir qué quieres que produzca. ¿Un explorador para reconocer el terreno?, ¿un guerrero para proteger la ciudad?, ¿un constructor para cultivar los campos y extraer minerales de las colinas? El debate sobre qué construir primero es tan antiguo como la franquicia de Civilization.
La mayoría de las veces es mejor escoger a un guerrero o, mejor aún, a alguien con ataque a distancia. Estas unidades militares no se mueven tan rápido como los exploradores, pero resultan muy útiles para el reconocimiento de corto alcance y son cruciales si terminas cerca de un poblado bárbaro.
¿Y después qué sigue? Bueno, ahí entraríamos en el segundo debate más antiguo de “¿qué construir a continuación?” en Civilization. ¡Buena suerte!