Dale un toque burbujeante a tus juegos con este divertido spin-off del equipo creador del clásico de combinación triple Candy Crush Saga.
Por qué es tan popular
Satisface tu sed de juego con una nueva selección de retos confiteros. Aunque la jugabilidad te resulte familiar, Candy Crush Soda Saga le da un toque inesperado a la experiencia.

Por supuesto, el objetivo sigue siendo arrastrar golosinas por la pantalla para formar líneas (u otras figuras) de tres o más dulces idénticos. Los elementos emparejados desaparecen y (con suerte) desatan espectaculares cascadas de combinaciones triples. La respuesta háptica del juego es particularmente satisfactoria.
Candy Crush Soda Saga tiene un aspecto renovado y objetivos diferentes. Aquí, eliminar esos dulces deliciosos es la receta para descubrir adorables ositos de goma, destapar botellas de refresco y llenar la pantalla con bebida burbujeante mientras intentas alcanzar el siguiente nivel. Sin embargo, los movimientos siguen siendo limitados, así que no olvides que perderás vidas valiosas si no logras resolver un reto en particular.
Para empezar
No importa si has jugado o no el Candy Crush Saga original, la dinámica de juego es tan sencilla que podrás empezar a jugar en segundos.

Hay muchos boosters por descubrir a medida que superas más niveles (algunos se combinan para crear una verdadera explosión de sabor) y puedes agregarle un toque competitivo a la diversión participando en eventos y concursos con tus amistades. (También pueden intercambiar vidas si a alguien le faltan).
Cuando te familiarices con los retos, puedes desactivar las pistas en pantalla. Además, el hecho de que puedas jugar sin conexión significa que puedes disfrutar Candy Crush Soda Saga dondequiera que estés.
¿Sabías que…?
Esta versión con temática de refrescos no es el único spin-off del exitoso juego original; Candy Crush Jelly Saga, Candy Crush Friends Saga y Candy Crush Solitaire también están disponibles en el App Store. Incluso hubo un programa de concursos de Candy Crush de corta duración en la televisión estadounidense, en el que los concursantes colgaban de cuerdas frente a una enorme pantalla táctil en busca de grandes premios en efectivo.