Acude a la llamada de Crimson Desert. Este juego de acción y aventura en mundo abierto es tan espectacular como gigantesco.
En la piel de Kliff, un guerrero curtido en mil batallas, deberás reunificar a tu clan mientras exploras un mundo de fantasía repleto de jefes colosales, monturas salvajes y tantas actividades secundarias que podrían llenar otro juego. Esto es solo un pequeño adelanto de lo que te espera en esta aventura épica.

Paisajes infinitos
El continente de Pywel está dividido en cinco grandes regiones, desde los exuberantes valles montañosos donde comienza tu aventura hasta las áridas extensiones de arena roja que dan nombre al juego. Y no solo es grande: también es denso, con decenas de asentamientos por descubrir y cientos de secretos por desenterrar. Explóralo todo: ¡merece la pena!

Viajes inolvidables
A pie podrás disfrutar de los impresionantes paisajes de Pywel… pero tienes opciones mejores. Al principio, tu fiel caballo será clave para cruzar llanuras azotadas por el viento y cumbres nevadas, pero más adelante podrás montar osos gigantes e incluso dragones que escupen fuego. ¡Los bandidos no te verán venir!
Secretos en las alturas
Sobre Pywel flota el Abismo, una misteriosa red de islas suspendidas en el aire por una extraña mezcla de magia y tecnología. Allí podrás obtener poderes como un gancho místico que te permitirá levitar objetos, balancearte sobre precipicios o lanzar enemigos al vacío. Cada visita a una de estas islas repletas de puzles te revelará algo nuevo sobre el gran peligro que amenaza al mundo… y volver a tierra planeando con tu capa de plumas siempre es un espectáculo.

Combate con estilo
Jugando como Kliff, y más tarde como sus aliados Damiane y Oongka, podrás usar desde pistolas de chispa hasta trajes mecánicos de estilo steampunk. Y eso es solo el principio: aplasta duendes contra el suelo con un lazo inspirado en la lucha libre o derriba árboles gigantes con la habilidad palma de fuerza para aplastar a bandidos desprevenidos. ¡Las opciones de combate son una pasada!

Un merecido descanso
Después de enfrentarte a peligrosos jefes como el Demonio del Juncal, que se teletransporta, o Excavatrón, con taladros en lugar de brazos, toca bajar el ritmo. Pesca en los ríos y lagos de Pywel, cultiva su tierra, cría ganado o cocina platos que te darán energía para el combate. Cuando consigas reunir a parte de tu clan desaparecido, podrás crear un campamento y mejorarlo poco a poco… o salir en busca de una cabaña recóndita y decorarla con tus botines. ¡En ningún sitio como en casa!
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