JUGUEMOS

Juegos con mandos

Conecta tu mando de consola preferido a tu Mac.

¿Quieres elevar tus juegos a otro nivel? ¡Conecta un mando inalámbrico a tu Mac!

Además de dinamizar el manejo de los juegos, usar un mando te permite disfrutar de complementos como la retroalimentación, la distribución personalizada de botones o la grabación de pantalla. La mayoría de mandos MFi y de consola son compatibles con Mac desde el primer momento. También puedes usar volantes, palancas de cambio y pedales de carreras con controladores por cable como el Logitech G920 o el Logitech G29.

Una vez conectado el mando, puedes personalizarlo en la sección Mandos de videojuegos de los Ajustes del Sistema.

Para enlazar un mando inalámbrico, entra en los Ajustes del Sistema > Bluetooth y pon tu mando en modo de conexión. Así se hace:

Para Playstation DualShock 4, mantén pulsados los botones Share y PlayStation hasta que la luz que hay en la parte posterior del controlador empiece a parpadear.

Para Playstation DualSense y DualSense Edge, mantén pulsados los botones Crear y PlayStation hasta que la luz de la barra luminosa empiece a parpadear.

Para Xbox Series X|S, Adaptive, Elite 2 y Wireless enciende el controlador y presiona el botón de conexión hasta que el símbolo de Xbox empiece a parpadear.

Para MFi, enciende el controlador y presiona el botón de emparejamiento hasta que las luces del mando empiecen a parpadear.

Cuando tu controlador aparezca en la lista de dispositivos de tu Mac, haz clic en Conectar. ¡Ya lo tienes!

En la sección Mandos de videojuegos de los Ajustes del Sistema, puedes reasignar botones a distintas funciones, crear varios perfiles de configuración y personalizar acciones para hacer una captura de pantalla, grabar la pantalla y muchas cosas más.

¿Vas a jugar con alguien? Activa el Mando ayudante para combinar la entrada de dos mandos y que os podáis ayudar mutuamente.

Estos juegazos ganan aún más con mando:

Muchos de los juegos de Apple Arcade son compatibles con controladores externos. Estas maravillas son un buen ejemplo:

Si tienes un Mac con Apple silicon, puedes utilizar el mando para manejar un montón de apps de iPhone y iPad desde tu Mac.