Hay muchas vías para la victoria en Civilization® VI. Puedes arrasar usando la fuerza militar o desarrollar actividades culturales que atraigan a la gente, en masa, a tu ciudad. También puede que termines fundando una religión que se extienda a lo largo y ancho del planeta o que consigas liderar la carrera espacial para llegar a la superficie de Marte antes que nadie.
Decidir entre estas opciones y actuar como un líder que sabe combinar habilidades y estrategia puede ser la clave del éxito. Pero para los novatos, tener tantas opciones puede resultar un poco abrumador.
Si este es tu caso, no te preocupes. Lo más importante al entrar en Civilization® VI por primera vez es pasárselo en grande. Ya habrá tiempo de sumergirse en estrategias complejas cuando le cojas el truco. Aquí tienes cinco senderos que te acercarán a tu primera victoria.

Poco a poco
Civilization® VI tiene 8 niveles de dificultad que van desde Colono hasta Deidad. El que aparece por defecto en las partidas estándar es el de Príncipe (intermedio), pero no tiene por qué ser el nivel adecuado para ti.
En lugar de entrar y jugar directamente, selecciona Crear Juego y trastea con los parámetros. Jugar en nivel Caudillo o Jefe es la mejor manera de hacerse con la mecánica de Civilization® VI. De esta forma, puedes elegir las civilizaciones de tu adversario, una maravilla si siempre has soñado con enfrentarte cara a cara con ciertos gobernantes.
Construye un ejército
Hay tantas maneras de mejorar tus ciudades, expandir tu economía y mantener contentos a tus habitantes, que dejar la creación de unidades militares para más adelante y encargarte de pulir tu territorio parece lo más lógico. Sobre todo, cuando las opciones pueden ser, por ejemplo, construir un monumento impresionante o ponerte a entrenar a arqueros viejos y aburridos.
Sin embargo, despreciar a los militares suele ser sinónimo de derrota. Por lo general al principio, cuando las penalizaciones por declarar la guerra son menos severas o no se aplican. Sin una defensa firme, cualquier adversario agresivo o una horda bárbara a la que le pilles cerca, podrá acabar contigo nada más empezar.

Conoce a tu enemigo
En tus inicios, lo mejor será que pruebes cosas y prestes mucha atención a cómo reaccionan los adversarios controlados por inteligencia artificial. ¿Te has asentado demasiado cerca de otras civilizaciones y te están machacando nada más empezar? Prueba a enviar exploradores a lugares remotos para encontrar lugares sin conflictos y con recursos para expandir tu imperio.
Meterte en la cabeza de tus enemigos es algo crucial para dominar Civilization® VI y llegará un momento en el que lo harás de manera instintiva.
Aprovecha tus mejores recursos
Cuando controles los puntos básicos de Civilization® VI, habrá llegado la hora de elegir con sabiduría cómo quieres jugar. Prueba diferentes líderes hasta que encuentres los que encajen con tu rollo. La francesa Catherine de Medici es un personaje muy completo y bastante bueno para empezar. Sus habilidades de espionaje (una dimensión que se suele pasar por alto) la convierten en una mandataria muy peligrosa, sobre todo en el terreno de la victoria cultural.
¿Prefieres dominar con puño de hierro? Plantéate coger a Teddy Roosevelt. Tendrás que jugar a la defensiva casi desde el principio, pero prepárate para cuando tu civilización llegue a la era moderna. Las unidades militares de Estados Unidos no tienen rival.

No pierdas de vista tu objetivo
Dejarte llevar construyendo la ciudad más grande, investigar las tecnologías más modernas y preparar un montón de unidades militares vigilando fronteras es muy tentador. Pero mientras te entretienes felicitándote por lo genial que eres, tus enemigos siguen al acecho y sus planes continúan en marcha.
Cuando hayas encontrado un terreno seguro, puedes pasar a estudiar las cinco condiciones para la victoria en Civilization® VI: dominio, ciencia, cultura, religión y puntuación. Esto te llevará al menú con las clasificaciones mundiales, donde descubrirás qué puedes hacer para ganar y lo cerca (o lejos) que tú y tus enemigos estáis de la victoria.