CONOCE A LOS DESARROLLADORES

Ante todo, respeto

El creador de BBEdit, Rich Siegel, pone al usuario por encima de cualquier cosa.

BBEdit es una de las herramientas predilectas de un montón de desarrolladores, pero los objetivos de su creador, Rich Siegel, empezaron siendo relativamente modestos. Comenzó a escribir la primera versión del software en 1989 porque necesitaba un editor que pudiera manejar archivos grandes, y con eso nos referimos a que ocuparan algo más de 32 kB.

“Una de las limitaciones de Pascal de Macintosh era que los archivos fuente no podían ser de más de 32 kB”, explica.

Más de un cuarto de siglo después del debut comercial, BBEdit es una app con una potencia y una velocidad capaces de convertirla en la herramienta favorita de montones de desarrolladores, científicos, diseñadores web y escritores. En la actualidad, Siegel se atreve con archivos de hasta 12 GB.

Él sigue siendo el principal arquitecto e ingeniero de BBEdit, y la molécula de cafeína que lleva tatuada en su brazo sirve perfectamente para ilustrar su ética de trabajo. Hablamos con él desde la sede de Bare Bones Software, al norte de Boston, un lugar que Siegel comparte con un par de loros grises africanos.

¿Cómo fueron los primeros días de BBEdit?
Por aquel entonces, la forma de lanzar un software Mac al mundo era enviarlo al archivo Info-Mac, un depósito FTP que estaba alojado en Stanford. Eso hice, y pronto se empezó a correr la voz en el medio online.

Mencioné que si alguien quería una copia en disco, podía enviarme un disquete y un sobre con la dirección del remitente a mi casa. Me inundaron con disquetes.

Bajo los estándares del mundo del software, BBEdit es un programa de toda la vida. ¿Cómo ha evolucionado la base de usuarios?
Nuestra base empezó incluyendo a desarrolladores de software para Mac, científicos, administradores de sistemas y otros usuarios de perfil técnico. El primer gran cambio vino con su popularidad entre los autores HTML y los desarrolladores back-end. A medida que se fue corriendo la voz, pudimos ayudar a que la gente comprendiera que internet se construyó con texto y que era posible tratarlo como dato o como documento. De ahí que la siguiente ola de usuarios incluyera a arquitectos de internet, criptoanalistas y científicos de todo tipo de disciplinas.

La tercera ola se ha compuesto principalmente de escritores y creadores de contenidos: gente que ve sus textos no como datos, sino como palabras, y que quiere los menores obstáculos posibles entre ellos y sus escritos.

Aun así, por muchos cambios que hayamos experimentado, hay un matiz que siempre se ha mantenido en nuestros clientes. Y es que son personas que simplemente quieren llevar su trabajo a cabo y, cuando se trata de usar una herramienta de software, no se distraen con detalles llamativos.

¿Cuáles son algunos de los proyectos más sorprendentes que se han creado usando BBEdit?
¡Ha habido tantos! Nuestros clientes han usado BBEdit para crear novelas, tesis doctorales y otros extensos trabajos escritos. Un cliente ha utilizado BBEdit como parte del flujo de trabajo de desarrollo para volar VANT [vehículos aéreos no tripulados] del tamaño de un F-16. El sistema de control de vuelo envía datos a BBEdit en tiempo real, los ingenieros los examinan, los modifican y los devuelven a la aeronave en unos pocos segundos. Y el Proyecto Genoma Humano utiliza BBEdit para analizar secuencias largas de ADN.

La versión 3.0 de BBEdit, “acelerada para Power Macintosh” en 1994.

¿Cómo ha evolucionado el software a lo largo de los años?
BBEdit no ha parado de pasar por transformaciones monumentales. Primero fue la portabilidad a PowerPC. Desarrollamos un componente OpenDoc y algunos de los trabajos de arquitectura interna que hicimos para aquello todavía siguen utilizándose.

Después vino una reescritura casi completa de su arquitectura interna y, casi inmediatamente después, la portabilidad a Mac OS X. BBEdit fue la primera app de terceros en ejecutarse de forma nativa en el nuevo OS, y luego llegó la adaptación a Intel. El año pasado volvimos a reescribir BBEdit, esta vez como una aplicación AppKit.

Entre el PowerPC y el OpenDoc, hubo otro avance: la aparición de la World Wide Web. En aquel momento, BBEdit tenía un modelo adicional, y dos de nuestros clientes (uno en el Reino Unido y otro en España), escribieron herramientas de marcado HTML de manera independiente. Estábamos en 1995, y no teníamos ni idea de lo que era el HTML, pero notábamos que aquello iba a convertirse en algo más. Así que evaluamos las herramientas, escogimos varias de ellas para empaquetarlas en BBEdit y a por ello que fuimos. No podíamos ni imaginar lo que terminaría pasando…

BBEdit es una de las apps más apreciadas del mercado. ¿A qué crees que se debe?
Siempre hemos tenido un respeto absoluto por el usuario. Cada decisión interna sobre el aspecto y la funcionalidad responde a preguntas como “¿qué necesita el cliente?” o “¿cómo podemos ayudarle a ser más productivo?”. No tratamos de responder a “¿cómo podemos darles lo que piden?” porque no es la pregunta adecuada. El Macintosh apareció para ayudar a que cualquiera pudiera hacer cosas geniales. Es algo en lo que creemos totalmente.