Imagínate qué estrés: horas y horas de trabajo invertidas en un obra de arte, enrollada y metida en un tubo para ser enviada por correo. Un peligroso método que podría resultar en un buen disgusto. Así era la vida del ilustrador de libros infantiles Mark Jones, de Advocate Art. Hasta que compró un iPad Pro.
Jones, ha trabajado en montones de títulos para niños durante varios años, dibujando criaturas del bosque, volcanes, mariposas o adaptaciones de la Biblia. Desde que en noviembre de 2015 sustituyó el pastel por un Apple Pencil, sus niveles de estrés se han reducido tanto como ha aumentado su productividad.

“Me recomendaron Procreate y la primera vez que mi Apple Pencil tocó la pantalla, fue como una epifanía”, nos cuenta. “Ahora se ha convertido en mi principal herramienta de trabajo. Hasta este momento, he hecho cinco libros en iPad Pro”.
“Creí que iba a utilizar el iPad Pro como una herramienta para bocetar. Pensé que tendría que tomar todo lo que hiciera con él y que después, para conseguir una ilustración completamente terminada y lista para ser publicada, tendría que importarlo a la computadora porque ahí es donde realmente trabajaría la versión final. Pero el usarlo me cambió la vida".
Jones tardó un tiempo en llegar a ese punto. Durante 14 años trabajó exclusivamente con engorrosos materiales tradicionales y con escaneos de color que dejaban mucho que desear. Antes de optimizar su método de trabajo y llegar a esta tranquilidad tuvo que pasar por unas cuantas tormentas.
“Me habían dicho hace mucho que necesitaba pasarme a la esfera digital pero me daba la sensación de que había una barrera”, dice Jones. “Uno de los pasos que di a lo largo del proceso fue dibujar en Photoshop usando el pad de mi laptop. No era horrible, pero era muy laborioso”.
Desde que dio el salto a la app de iPad Procreate, Jones no ha mirado atrás y ha podido disfrutar de un nuevo nivel de control sobre su trabajo.
“Solía sentarme en mi mesa acercándome mucho a la hoja de papel intentando añadir pequeños detalles. Ahora puedo hacer eso con sólo pellizcar la pantalla. Lo que me da muchísima más libertad. Puedo crear las imágenes que veo en mi cabeza”.
“Tampoco tengo que preocuparme por arruinar el fondo”, nos cuenta. “Cuando dibujaba toda la ilustración de una sola vez, pensaba ‘bueno, voy a dibujar a los personajes y a dejar espacio para ellos’. Era más complicado y tenía que planificar con mucha más anticipación”.
“Ahora, cuando empiezo a dibujar algo, me pongo con detalles y si me doy cuenta de que lo estoy haciendo en la parte equivocada de la página, puedo seleccionarlo, manipularlo y colocarlo justo en el lugar adecuado. Algo que habría significado volver a empezar en el método tradicional. El libro que acabo de publicar tiene 70 páginas. Lo hice en el mismo tiempo, unos tres meses, que habría invertido en hacer uno de mis primeros libros de 20 páginas con pasteles”.

Aún así, esta nueva eficiencia tiene un lado negativo. Jones ha perdido su mejor pretexto. “Antes, cuando alguien quería hacer algo, podía decirle ‘lo siento, estoy escaneando cosas’. Era una excelente excusa”, nos confiesa.
Pero encontrar una nueva excusa para evitar una cita aburrida parece una contrapartida más que aceptable ante la perspectiva de conseguir un entorno de trabajo más sencillo y menos estresante. ¿Verdad?
Procreate está disponible para iPad.
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