Sea of Stars es, antes que nada, un juego nostálgico. Es un tributo magistral a algunos de los mejores JRPG de los años 90 y presenta el género tal como se le recuerda con cariño: con gráficos impresionantes, una maravillosa sensación de aventura interminable y sin la jugabilidad torpe que los fans suelen olvidar. Sea of Stars es como el recuerdo de un juego estelar que nunca existió, hasta ahora.
Sea of Stars narra la historia de dos guerreros embarcados en una misión para detener una antigua amenaza. Si bien esto es un elemento básico de la mayoría de los juegos de la época y el género, la premisa es sólo eso: una premisa. La historia toma giros sorprendentes e inesperados pero bienvenidos que cambian a los personajes, desarrollan sus personalidades y los alejan de los arquetipos clásicos. Todo esto salpicado con la magia del humor y sumamente bien escrito.
Encanto retro, reinventado
Donde Sea of Stars se luce (a veces en verdad reluciente) es en su estilo. Los gráficos mantienen todo el encanto retro del género, sin ninguna de las limitaciones técnicas. Animaciones defectuosas han sido reemplazadas por elementos visuales fluidos y magníficamente detallados que te mantendrán con ganas de explorar cada rincón hasta el final.
Aunque el mundo no es abierto, parece como si lo fuera gracias a todos los detalles que ofrece. Gráficamente, nuestra mecánica favorita es el cambio de la hora del día, que transforma radicalmente cada escena, convirtiendo los cielos azules y nítidos y los mares bañados por el sol en intensos rojos y morados al caer la noche. Y, por supuesto, un juego así no puede existir sin una gran música: espera temas enérgicos para las batallas contra jefes y melodías acogedoras para los pueblos.
Estilos de combate novedosos
El combate en el juego es familiar e intuitivo, y si estás familiarizado con los clásicos, está muy mejorado. Movimientos y personajes poco ágiles ahora son más fluidos y diversos. Gracias a acciones basadas en tiempo (por ejemplo, tocar el botón de acción y golpear al enemigo al mismo tiempo para activar un efecto de bonificación), te cautiva de principio a fin, aunque en su esencia sigue siendo un juego por turnos.
Con habilidades que curan a todo tu equipo o que, a medida que juegas, desbloquean poderosos movimientos de combo, las batallas se sienten únicas. Además, la progresión general está diseñada para que realmente no tengas que jugar de forma repetitiva, eliminando la necesidad de completar tareas monótonas como derrotar monstruos para subir de nivel.
