Si alguna vez sentiste que te perdías en la inmensidad del mundo de Avatar, puedes darle las gracias a Jon Landau. El productor nominado al Oscar® ha trabajado con James Cameron, director de la película, alrededor de 25 años. Es una relación que comenzó en 1997 con el éxito mundial Titanic y se extiende hasta el 2022 con la igualmente histórica Avatar: El Camino del Agua, que debuta el 7 de junio en Disney+.
Como socio productor de Cameron, Landau ayuda a supervisar los inmensos equipos detrás de la franquicia de Avatar. Estos abarcan desde el diseño de producción hasta la música y efectos digitales.
El Camino del Agua retoma la historia explorada en 2009 con Avatar y sigue al veterano del ejército Jake Sully (Sam Worthington), quien se adentra en el mundo del pueblo Na'vi, una cultura indígena que habita el exuberante planeta Pandora del siglo XXII.
Tras años de espera, El Camino del Agua recaudó más de dos mil millones de dólares, convirtiéndose en una de las películas más taquilleras de la historia. Y si bien para Landau los éxitos de ventas no son nada nuevo, aún le sorprende el impacto de la película, dentro y fuera de la pantalla.
“Me llegó un correo electrónico de un distribuidor en Ucrania, donde Avatar: El Camino del Agua se convirtió en la película más exitosa de todos los tiempos”, comenta. “Decía que, en medio del terror de la vida real causado por las bombas y los cortes de energía, la gente iba a ver una película sobre la familia con personajes que, aunque tienen pocas probabilidades de ganar, se enfrentan a oponentes con armas más poderosas. Las personas salían del cine con una sensación de esperanza”.
Landau describió a Apple el proceso de varios años que convirtió un relato de amor, redención y rebelión en un fenómeno mundial.

Pocas películas han tenido el alcance de Avatar y El Camino del Agua. ¿Qué nos dice esto sobre el poder del cine?
Ambas películas de Avatar comienzan con la misma imagen: Jake abriendo los ojos. Veo estas obras como un desafío para que la gente haga lo mismo y vea que sus acciones tienen un impacto sobre el entorno que les rodea. Puedes presentar temas sociales de una forma que transforme al público y sin que este note esa transformación. Es una responsabilidad de quienes nos dedicamos al arte.
Los mensajes de Avatar no están muy velados. Preguntas fundamentales del tipo “¿Cómo encajo?” y “¿Cómo sobrevivo?” les causan conflicto a muchas personas.
Una de mis líneas favoritas en El Camino del Agua dice “Oel Ngati Kameie”, que en la cultura Na'vi significa “te veo”. Sin embargo, no quiere decir “te veo físicamente”, sino “te veo por quien eres y te acepto tal cual”. Es algo muy poderoso, es un recordatorio de la conexión fundacional que tenemos con la familia y cómo a veces la perdemos.
Cuando hablamos de la familia, no se trata sólo de la biológica, sino de la familia que escoges. Un par de personas se me han acercado después de ver Avatar y me dicen que ahora pueden apreciar mejor a esa familia extendida que antes no reconocían como tal.
Esto significa mucho para mí, porque tenemos nuestra propia familia a raíz de Avatar. Personas que han estado en el equipo ya 18 años, que tenían peques que estaban en pañales cuando comenzamos y que ahora ya van a la universidad. Y me encanta formar parte de eso.

Gran parte de El Camino del Agua transcurre en un entorno oceánico que es realista y fantástico por igual. ¿Cómo se alcanza ese equilibrio?
Nuestro proceso creativo comenzó al estudiar la increíble madre naturaleza con toda su diversidad y vida salvaje. Tomamos una rana punta de flecha del Amazonas, vimos sus colores y creamos algo diferente a partir de ella.
No vemos esta película como fantasía, sino como ciencia ficción que concebimos como ciencia real. En todos nuestros diseños tratamos de entender cómo funcionan estas criaturas y la mecánica detrás de ellas. Primero, jugamos un poco con las bases, pero después exageramos y distorsionamos el exterior. Sin embargo, está todo cimentado y al juntarlo, logras creer que todo se une en un ecosistema.
También podemos decir lo mismo de la tecnología en Avatar. Si ves algo tan sencillo como el traje mecánico, el hombro hace lo mismo que uno real. Estas cosas podrían funcionar.
El Camino del Agua ha sido un éxito mundial en el cine. ¿Esperas que la película tenga el mismo impacto cuando la gente pueda verla en casa o en sus dispositivos móviles?
Antes que nada, sin importar cuán taquillera sea una cinta, con el paso de los años más gente la va a ver fuera de los cines.
Hoy en día, se recurre al entretenimiento para escapar del mundo en el que vivimos y no hay mejor lugar para hacerlo que Pandora ya que, emocionalmente, se obtiene algo de la película. Hay tantos detalles en cada fotograma de El Camino del Agua que, cuando las personas puedan verla en Disney+, descubrirán algo totalmente nuevo que no tuvieron tiempo de apreciar en el cine.
Para quienes todavía no la descubren, su experiencia será lo mejor que han visto en televisión, iPad o donde sea. ¡Claro, siempre y cuando no estén haciendo otras cinco cosas a la vez! [Risas.]

Al hablar de la tecnología en El Camino del Agua, ¿hubo algún momento sorprendente en el que el equipo logró algo que no hubiera sido posible en la primera película?
Escogeré una escena muy sencilla, que es cuando Kiri busca a Grace. Spider dice: “A veces, no es tan bueno saber quién es tu padre”. Cuando Kiri se acerca y lo abraza, ves cómo se marca la presión de los brazos digitales. No podríamos haberlo hecho en la primera. En El Camino del Agua hay muchas escenas en donde los personajes humanos interactúan con aquellos creados por computadora, que tuvimos que elevar el nivel y hacer que todo se viera fotorrealista.
La siguiente película de Avatar se está creando en lo que parece ser un momento fascinante para el futuro de la narrativa. Como alguien que ha estado a la vanguardia de la tecnología durante tanto tiempo, ¿cómo crees que esto afectará la elaboración de películas?
La tecnología ha transformado las producciones. Ahora, quien coordina las secuencias de acción puede ensayar una pelea, grabarla en un iPhone, editarla en un iPad y mostrársela a la dirección. ¡Eso no se podía cuando empecé en este negocio!
Muchas veces, la gente percibe los avances tecnológicos como algo revolucionario en vez de algo en evolución, por lo que comienzas a buscar algo para lo que aún no tienes la preparación. Nosotros lo vemos más como “¿De qué manera pueden estas tecnologías emergentes mejorar lo que queremos hacer? ¿Cómo podemos usar la tecnología para ofrecer una mayor calidad a nuestro público?” y no tanto como “Bueno, aquí está la tecnología. Hagamos una historia para usarla”.
Cada vez hay más personas contando historias a través de una cámara con definición 4K en sus bolsillos. ¿Qué consejo podrías darle a quien desea dedicarse al cine?
Cuando cineastas jóvenes me preguntan qué deberían hacer, les digo “Encuéntrate como artista, haz tu película y después compártela”, porque si no recibes comentarios, no aprenderás nada.
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