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Imprescindibles: SimCity Buildit

Analizamos los juegos esenciales del App Store.

Esta veterana serie lleva entretenido a diferentes generaciones de jugadores desde finales de los 80 y no ha parado de evolucionar. Esta última entrega resulta atractiva y elegante al echarle un vistazo superficial y asombrosamente detallada en cuanto se analiza de cerca.

Los principios de SimCity no han cambiado, pero lo que antes se mostraba desde una perspectiva aérea construida a partir de bloques, ahora se ha convertido en un mundo completamente tridimensional al que puedes dar forma como desees.

Piensa cuidadosamente en cómo dividir tu ciudad. Por ejemplo, trata de evitar juntar las áreas industriales con los suburbios.

En este juego siempre necesitarás tomar decisiones clave, incluso en estas primeras etapas. Puedes aprovechar el viento como fuente de energía limpia, pero no te olvides de que eso supone un costo y no llega a producir tanta energía como una fábrica. Por otro lado, elegir la opción barata puede molestar a los residentes que tendrán que tragarse sus emisiones de humo tóxico. Así que tendrás que alejar las fábricas de las zonas residenciales.

Pasarás de pensar en necesidades a pensar en lujos: pronto tendrás una pastelería con donuts y te pondrás a pensar en centros comerciales y casinos. Y ahí será cuando puedas plasmar tus gustos personales, haciendo casas paradisíacas al lado de la playa, o dando un aspecto parisino a tus áreas suburbanas.

En el ajetreado mundo de SimCity siempre hay algo por hacer.

Cuando no estas pendiente de que todo marche, es increíble observar cómo se desarrolla la simulación. Pellizca la pantalla para acercarte a uno de los estadios y podrás ver a pequeños jugadores de voleibol, béisbol o futbol americano en acción. Las vistas y el sonido de tu bulliciosa ciudad y sus alegres habitantes son una estimulante visión que sirve de recompensa perfecta para premiar tu gestión.

Todo eso está muy bien, pero también hay que reconocer que hay personas a las que les gusta sentarse a ver cómo arde el mundo. Y no seremos nosotros los que digamos que no hay un placer morboso en disfrutar haciendo justamente eso. Cuando tu ciudad tenga el tamaño suficiente, puedes llamar al malvado Dr. Vu para que te ayude a sembrar el caos con desastres que van desde las tormentas de meteoritos hasta las invasiones alienígenas. Después de todo, destruir es mucho más fácil que crear y tus esfuerzos por reconstruir la ciudad serán, además, convenientemente recompensados.

Los desastres naturales son algo a lo que también tendrás que enfrentarte en este juego.

Hagas lo que hagas, ver cómo un pequeño grupo de parcelas van progresando hasta convertirse en una próspera metrópolis es muy satisfactorio. Ya sea construyendo o destruyendo, SimCity BuildIt es un juego que tras reconstruirse y renacer sigue resultando infinitamente gratificante.